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domingo, 26 de marzo de 2017

Balanza de pagos y su relación con las cuentas nacionales.


Disminuyó el déficit en la cuenta corriente, especialmente por la caída en las importaciones. El ajuste se tradujo en una caída en la inversión privada. Cayó el ingreso nacional per cápita

 

 

Acaban de ser publicadas por el Banco de la República las cifras de la balanza de pagos de Colombia correspondientes al año anterior. Vale la pena recordar que allí se registra  el resultado de las transacciones de residentes en Colombia con el resto del mundo. El déficit en la cuenta corriente equivale entonces a la diferencia entre los gastos que hacemos todos entre todos (personas, empresas y gobierno) y los ingresos que recibimos. Dicho déficit fue en el 2016 de US$12 mil millones, equivalente a un 4,4% del PIB.  El año anterior había sido de US$19 mil millones, 6,5% del PIB, cifra la más alta que se ha obtenido desde que existe este tipo de registro en el país.  
 


La cifra de déficit del año 2015 era insostenible. No es posible que el resto del mundo nos financie de manera permanente estos montos a través de endeudamiento o de inversión extranjera. Debemos disminuir nuestro nivel de gasto y/o aumentar nuestros ingresos. Una de las maneras en que nos vemos forzados al ajuste es a través de la devaluación. Esta nos debe forzar a gastar menos en productos importados (que ahora son más caros), y se suponía que podría traducirse en un aumento de nuestras exportaciones, al disminuir el precio en dólares de los bienes y servicios producidos en el país.
Sin embargo, el total de exportaciones disminuyó en el 2016 en un 13%. En el sector minero que, incluye especialmente petróleo y carbón dicha disminución fue del 28%, especialmente por los malos precios que se registraron en el petróleo en el primer trimestre del año anterior (recuérdese que en febrero el precio del barril fue en promedio de US$30). Pero las otras exportaciones no tuvieron ninguna reacción favorable: prácticamente se mantuvieron en su valor.
El peso del ajuste recayó especialmente en las importaciones, que cayeron en un 14%. En primer lugar, como se mencionó anteriormente, eran más caras: la tasa de cambio promedio fue en el 2016 un 11% más alta que en el 2015 y un 53% más que en el 2014.   Normalmente ello debe traducirse en que tanto los consumidores como las empresas deban apretarse el cinturón en su volumen de gastos. El consumo de los hogares en términos reales creció en la misma proporción del PIB, pero la formación bruta de capital fijo, es decir, el monto de inversión que hace la economía para ampliar su capacidad productiva en activos fijos, cayó, también en términos reales, en un 3,6%. Los únicos componentes de este renglón que crecieron fueron las edificaciones y las obras civiles. El componente que está más ligado con el crecimiento futuro de la actividad privada, el gasto en maquinaria y equipo, cayó en un 15%.
Esta situación no es sostenible hacia el futuro. El crecimiento de la economía dependerá de que se aumente la productividad de la economía, para lo cual es fundamental que el trabajador colombiano promedio disponga de más capital, bajo la forma de maquinaria, equipos tecnológicos, infraestructura, etc. Hacia el futuro, para tener unas tasas satisfactorias de crecimiento, es indispensable que aumente la inversión, tanto de capital nacional como extranjero.
Cálculo del ingreso nacional
Un dato que desafortunadamente no publica el DANE, pero que es indispensable para la evaluación de la coyuntura, es el Ingreso Nacional, que  mide el poder de compra de los ingresos que por cualquier naturaleza reciban las personas residentes en el país. Como lo señalamos el año anterior, cuando calculamos el del 2015, no tiene por qué coincidir con el PIB, por varias razones:
-        En primer lugar, una parte del PIB corresponde a ingresos, no de personas residentes en el Colombia, sino en otro país. Es el caso de las utilidades de las empresas extranjeras. También de los intereses que es necesario girar por concepto de la deuda externa, sea privada o pública. Esto se compensa con la utilidades o intereses recibidos desde el exterior, pero como puede imaginarse el lector, el monto pagado es en Colombia bastante superior al recibido. Del PIB es necesario entonces restar los “ingresos netos de factores del exterior (pagados menos recibidos)”. En el año 2016, por ejemplo, estos ingresos netos fueron negativos en US$4900 millones. Se restan del PIB.
-        Por otra parte, las personas residentes en Colombia recibimos transferencias del resto del mundo. En su gran mayoría, corresponden a las remesas de los colombianos que trabajan en el exterior. El monto neto recibido el año pasado por este concepto fue de US$5600 millones. Se suman al PIB.  
-        Para calcular el ingreso en términos de capacidad adquisitiva, es necesario tener en cuenta que los precios de los productos que exportamos o que importamos cambian. Por ejemplo, el año pasado los precios de nuestros productos exportados (especialmente petróleo y otros minerales) cayeron en un 12%, Más o menos lo mismo cayeron los precios de los importados.  Sin embargo, desde el 2013 se ha producido un deterioro en los términos de intercambio de un 32%, que es como se llama la relación de precios entre productos exportados e importados.   
Como resultado de los tres factores mencionados, el ingreso nacional real disponible, en lugar de aumentar el 2% como lo hizo el PIB, permaneció al mismo nivel del año anterior. Dado el incremento en la población calculado por el DANE, nuestro ingreso nacional per cápita cayó en un 1,1%. Desde el 2013, como puede apreciarse en el gráfico adjunto, ha caído en un 3,1%. Es el monto en que nos hemos empobrecido.  
 

 
Para que no tengamos otro año igual en el 2017 necesitaremos que la economía mundial y por lo tanto la demanda sobre nuestros productos exportados mejore, que los empresarios y los hogares aumenten sus niveles de confianza y se decidan a consumir y a invertir, para lo cual puede contribuir la reducción de las tasas de interés decretada por el Banco de la República, y en fin, que la inversión pública en infraestructura no resulte demasiado afectada por los recientes escándalos de corrupción. Crucemos los dedos.  



domingo, 5 de marzo de 2017

Las cifras de crecimiento del PIB: algunas curiosidades


Al analizar las cifras sobre el Producto Interno Colombiano informados por el DANE recientemente, se pueden hacer análisis interesantes. Comparto algunos cálculos iniciales.
Acaban de ser publicadas por el DANE las cifras del Producto Interno Bruto correspondientes al año anterior. A pesar de todo el consenso que existe sobre las limitaciones de esta información, en el sentido de que el bienestar de los habitantes de un país no se puede medir exclusivamente por su actividad productiva, las cifras sobre el tamaño de la economía y sobre su crecimiento siguen siendo importantes. Para decirlo en términos de nuestro famoso campeón Pambelé, continúa siendo mejor ser rico que pobre.
El crecimiento del año anterior fue solo del 1,96%, que se aproxima decimalmente al 2%, y que es el se reportó a los medios de comunicación. Hay que recordar que, en la medida en que con el transcurso de los meses se mejora la información estadística recogida por el DANE, se corrigen las cifras de los períodos anteriores.  Llamo la atención sobre el hecho de que la cifra hoy reportada para el año 2015 es inferior a la que se había informado en marzo de 2016; el  PIB inicialmente reportado para ese año era de 531,3 billones (pesos  constantes del año 2005).  Ahora el DANE nos informa que el dato del 2015 es de 532,2 billones. Podríamos pensar que esa diferencia de 100 mil millones no tiene ninguna relevancia. Sin embargo, con estos nuevos datos el crecimiento del año 2015 hubiera sido del 2,9 (con relación a la cifra que en ese momento se había informado sobre el 2014) y no del 3,1%.  Por otra parte, si el dato de 2015 se hubiera mantenido, el crecimiento del 2016 no hubiera sido del 2% como informó el DANE, sino del 1,9%. Esta oportuna corrección de las cifras del año 2015 sirvió para lograr que las barreras sicológicas del 3% para el año 2015 y del 2% para el 2016 se superaran.  
El crecimiento anual promedio del PIB desde el 2010 ha sido del 4,1%. Como la población, según las proyecciones del DANE, ha crecido en un 1,15% anual , el PIB per cápita ha crecido solo en un  3%. Con esa tasa tomará 23 años duplicar el ingreso promedio de los residentes en Colombia derivado de actividades productivas (que es lo que mide el PIB per cápita).
¿Cómo nos comparamos en el tamaño de la economía, en el crecimiento y en el PIB per cápita con otros países? No hay otra solución que traducir el PIB de todos los países a una moneda común, como el dólar. Esto expone la medición a las fluctuaciones en las tasas de cambio, pero con todo ello, encontramos informaciones interesantes. Nuestro PIB en dólares (utilizando las tasas promedio de cada año informadas por el Banco de la República) ha caído en un 26% desde 2013 al pasar de 380 mil millones en el 2013 hasta 282 mil millones en el 2016. Esto es consecuencia de la devaluación del peso colombiano en un 63% entre esos dos años.
Como explicamos en otra entradala devaluación constituye el mecanismo de ajuste que nos debe llevar a corregir el déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos, que llegó a un nivel sin precedentes del 6,5% en el año 2015, como consecuencia de la caída en los precios del petróleo.  Para los tres primeros trimestres del 2016 (solo hay información de la balanza de pagos hasta septiembre), ese déficit fue del 4,6% del PIB. El ajuste está funcionando. Los mediocres resultados de crecimiento económico son consecuencia precisamente de esto. Era necesario que el gasto total de la economía bajara, y con ello la demanda interna por bienes y servicios.   
Como consecuencia de lo anterior, el PIB per cápita en dólares corrientes cayó de US$8068 en 2010 a US$5800 en el 2016, una caída del 28%.  ¿Cómo nos comparamos internacionalmente? La tabla siguiente muestra algunos de los datos registrados para el año 2015, a partir de la base de datos del Banco Mundial (no han sido aún publicados los datos del 2016). Como se puede apreciar, el PIB per cápita de Colombia (medido a las tasas de cambio de mercado) es un noveno del de Estados Unidos, la sexta parte de Francia, la cuarta parte de España, y la mitad del de Chile. El de China es superior al nuestro en un 31%.
 
Fuente: Elaborado con cifras del Banco Mundial
Pero es necesario hacer una corrección. Es obvio que un dólar tiene una capacidad adquisitiva mayor en Colombia que en Estados Unidos. Habrá productos que son más caros en Colombia (por ejemplo, automóviles o productos de tecnología) pero otros que son más baratos (servicios personales como plomería o peluquería, la gran mayoría de alimentos, entre otros). Para tener en cuenta el ingreso real promedio debemos ajustar las cifras nominales para tener en cuenta las diferencias en la capacidad adquisitiva. A este cifra se le denomina PIB per cápita medido por paridad del poder de compra (PPP por sus siglas en inglés). Son las cifras que aparecen en la tercera columna del cuadro anexo. Según el Banco Mundial, que es la entidad que calcula estas cifras, la capacidad adquisitiva de un dólar en Colombia, en al año 2015 era 2,3 veces la de ese dólar en Estados Unidos. Es decir, el PIB per capita en Colombia medido por su capacidad adquisitiva para hacerlo comparable con el Estados Unidos fue para ese año de US$13.800. Las comparaciones anteriores con otros países habrá que matizarlas (ver tercera columna del cuadro anexo): el PIB per capita medido de esta manera fue la cuarta parte del de Estados Unidos, la tercera parte del de Francia, el 40% del de España, el 60% del de Chile. Con relación a China somos casi iguales.  
Si aplicamos la tasa de crecimiento del PIB real per cápita lograda desde el 2010 (3%) y suponemos constante esa tasa en el futuro, necesitaremos 47 años para iguales la cifra que hoy tiene Estados Unidos, 35 años en el caso de Francia o de España, y 16 años en el de Chile. Tenemos unas tareas difíciles por delante.