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domingo, 12 de julio de 2015

El ingreso nacional disponible, otra manera de medir el crecimiento de la economía Malas noticias

El Ingreso nacional disponible es diferente al PIB. Mide la capacidad de consumo o de ahorro de los residentes en Colombia. No ha evolucionado favorablemente en los últimos trimestres 

Normalmente, el indicador del crecimiento de la economía al que todos estamos acostumbrados es el del Producto Interno Bruto (PIB),  definido como el resultado de la actividad productiva de los agentes económicos residentes en el país.  Pero  en la metodología de las cuentas nacionales también existe un indicador de máxima importancia, es el ingreso nacional disponible (IND), que es la suma de dinero que los agentes económicos residentes en un país reciben  durante un período de tiempo, por ejemplo, un año. Esa suma la pueden destinar al consumo o al ahorro.
¿Cuál es la diferencia entre estos dos conceptos? Podemos ilustrarlo con un ejemplo: si el valor agregado de una empresa (la diferencie entre el valor de sus ventas y las materias primas e insumos que compró) durante un año son $1000 millones, esa misma suma es la contribución al  PIB del país. Con ella se pagaron, supongamos, $700 millones en salarios, y le quedaron al empresario $300 millones en utilidades.  Ahora bien, si esa empresa no es de nacionales sino de una persona que no reside en Colombia, los $300 millones  de utilidades no quedan en los bolsillos de residentes en Colombia.  Sería necesario restarlos para calcular el IND del país
Las utilidades de empresas extranjeras que operan en Colombia, los intereses de la deuda externa pública o privada,  y las sumas que las empresas que operan en Colombia deban pagar a trabajadores o consultores no residentes en Colombia se deberían restar entonces del PIB. Obviamente, si hay empresas colombianas que obtiene ganancias de sus filiales en el exterior,   colombianos que obtienen intereses por inversiones en el resto del mundo, o trabajadores residentes en Colombia que  son remunerados por trabajos hechos a empresas no residentes, esos ingresos se sumarían.  El resultado de estas operaciones se denomina ingresos primarios netos del exterior y  es necesario sumar o restar estas sumas al PIB para obtener el IND. 
Pero hay otras transacciones que es necesario considerar: son las remesas que envían a sus familiares los trabajadores colombianos que viven en otros países. Esos ingresos no hacen parte  del PIB colombiano, sino que se originan en el PIB de Estados Unidos, de España, o de cualquier país en el que estas personas estén trabajando.  Deben sumarse para obtener el IND.
Además de todo lo anterior, es necesario tener en cuenta otro fenómeno: el comportamiento de los precios de los productos exportados o importados por Colombia. Si la producción de petróleo en Colombia tanto en el 2014 como en el 2015 es de un millón de barriles diarios, el PIB real petrolero siguió siendo el mismo, independiente de lo que hayan pasado con los precios de este mineral. Recordemos que el PIB real lo calcula el DANE buscando aislar el efecto de los precios de los bienes y servicios producidos, para logra un indicador de las cantidades producidas.  
Pero si el precio promedio en el 2014 del barril exportado era de UD$93 dólares, y en el 2015 (por lo menos hasta ahora) es de US$54,  es claro que ello se debe reflejar en las cuentas nacionales del país. Pero no lo hacen en el Producto Interno Bruto: se reflejan en el Ingreso Nacional Disponible. Lo que normalmente se hace es restar del PIB real el efecto calculado de la ganancia o pérdida de  los términos de intercambio del país, que es la relación entre el precio de los productos exportados y de los importados. La capacidad adquisitiva de los residentes en Colombia mejorará o empeorará según se comporte este indicador.   Este efecto se sumará o restará, según el caso, para obtener el IND.  
Ahora miremos lo que está pasando en Colombia. El PIB real de Colombia creció el año pasado, según las cuentas del DANE, un 4,6%  anual. Pero al restar el saldo neto negativo de los ingresos netos del exterior (US$25 mil millones), el saldo positivo de las remesas de los trabajadores colombianos en el exterior (y otras transferencias internacionales) de US$4358 millones [1] y un pequeño deterior en los términos de intercambio con el exterior (este índice pasó de 129 a 118, es necesario recordar que la caída en los precios del petróleo se presentó a partir del segundo semestre), el ingreso nacional disponible en términos reales, creció, según mis cuentas, solo el 2,8% en el 2014.
Pero el panorama al mirar las cifras por trimestres resulta más preocupante, como se ilustra en el gráfico adjunto. En el cuarto trimestre del año anterior el IND cayó un 0.4% y en el primer trimestre de este año en un 2,2%.
 
 
 
El problema es que el crecimiento en la demanda interna de la economía está ligado precisamente a este indicador. Si la demanda cae, las empresas venden menos en el mercado interno, lo cual a su vez jalonaría  hacia abajo el PIB. Solo si se presenta un incremento en la demanda externa (es decir, en las exportaciones), podría contrarrestarse esta situación. Pero hasta ahora, no es eso lo que está pasando, según las cifras iniciales de la balanza de pagos del país
Nota: las cifras en las que me he apoyado para hacer estos cálculos son las del DANE (PIB nominal y PIB real), y Banco de la República (índice de términos de intercambio, balanza de pagos y tasas de cambio promedio). La metodología y los cálculos están disponibles para quien los solicite.  





[1] Todas estas cuentas se han traducido a pesos reales del 2005, para hacerlos comparables con el PIB real del 2013.

 

1 comentario:

POTEMKIN dijo...

Esos cálculos dan apoyo a las premoniciones alarmantes que vi en la última columna de Carrasquilla en el número más reciente de Dinero.

POTEMKIN