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domingo, 30 de agosto de 2009

¿Qué pasa con el tercer canal?

El pasado 2 de Diciembre, la Comisión Nacional de Televisión anunció que entregaría en mayo del año 2009 una nueva licencia de televisión nacional abierta radiodifundida para un canal de televisión comercial. Estamos a finales de Agosto y ni siquiera se han publicado los pliegos definitivos de la convocatoria.

Los escenarios sobre los cuales la banca de inversión que asesoró a la CNTV en la determinación del valor de la prórroga de la licencia para los dos canales privados hoy existentes, se basaron en que dicho canal tendría el año 2009 para realizar las inversiones necesarias, y comenzaría su transmición a principios del 2010. Lograría en ese año una participación del 14%, que subiria el año siguiente hasta el 29,2%, proporción que se mantendría hasta el año 2019, es decir durante toda la vigencia del contrato prorrogado con los actuales operadores.

Sin embargo, varias trabas se han presentado. Solo hasta Abril de este año la CNTV puso en consideración de los posibles interesados y del público en general el borrador del pliego de condiciones.

Mientras tanto, se presentó en el Congreso de la República una novedad. Como se recordará, el artículo 48 de la Ley 182 de 1995, había establecido, extrañamente, que “de ninguna manera la concesión se hará por subasta pública”.

Ya hicimos en una anterior entrada algunas observaciones sobre el precio de las concesiones a los contratantes actuales. Recordemos solamente que se redujo el precio considerablemente con relación a la propuesta de la banca de inversión, y se estableció una fórmula con “piso y techo”, de tal manera que el valor final de la concesión se determinaría en función de los ingresos publicitarios que obtuvieran los canales durante los años 2009 y 2010. Esta situación creó un incentivo para que los actuales canales busquen minimizar el valor total de la licencia, mediante el manejo adecuado de los descuentos o de los precios de transferencia (recordemos que por lo menos en uno de dichos canales, existe una alto porcentaje de facturación de empresas pertenecientes al mismo grupo económico) en estos dos años. Desde ya es posible calcular que la probabilidad de que se llegue al precio techo es cercana a cero. Ojalá me equivoque.

El mismo grupo parlamentario que en el 1995 prohibió el uso de las subastas en las concesiones de televisión y que ha buscado oponerse a la entrada en vigencia del tercer canal, introdujo esta vez nuevas disposiciones sobre concesiones en el artículo 72 de la Ley 1341 de 2009, sancionada el pasado 30 de Julio:

Previamente al proceso de otorgamiento del permiso de uso del espectro radioeléctrico de asignación o de concesión de servicios que incluya una banda de frecuencias, se determinará si existe un número plural de interesados en la banda de frecuencias correspondiente.

• En caso de que exista un número plural de interesados en dicha banda, y con el fin de maximizar los recursos para el Fondo de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y el Fondo para el Desarrollo de la Televisión, se aplicarán procesos de selección objetiva entre ellos la subasta.

Cuando prime el interés general, la continuidad del servicio, o la ampliación de cobertura, el Ministerio podrá asignar los permisos de uso del espectro de manera directa.

Es decir, ahora sí se necesitan subastas. Valdrá la pena preguntarle a los abogados si las condiciones de pluralidad de interesados se aplicarán a la renegociación de los canales privados actuales, cuando venza su período en el año 2019.

Una de las consecuencias de este artículo ha sido la de crear un debate jurídico sobre los términos de la licitación, y por esa vía aplazar el otorgamiento de la licencia. Punto para los actuales canales.

De todas maneras, tal como se desprende de los documentos iniciales (ver borrador de pliego),
es de prever que el tercer canal tendrá desventajas importantes frente a los actuales:

a) Se transmitirá por UHF y no por VHF. Ello tiene una seria implicación: en primer lugar exige mayores inversiones al operador, y en segundo lugar demanda de los hogares que reciban la señal por antena aérea una inversión adicional, tal como lo reconoció el presidente de la Comisión Nacional de Televisión en entrevista a María Isabel Rueda, el pasado 24 de agosto .

b) Riesgos: distribución de riesgos. Como lo habíamos señalado en una anterior entrada , la CNTV se negó a recoger en los contratos firmados con los actuales operadores la cláusula sobre asignación de riesgos contenida en la página 194 de su estudio que señalaba que serían de responsabilidad del concesionario los siguientes riesgos: ( pagina 403):

“…Los efectos favorables y desfavorables del comportamiento de la demanda de pauta publicitaria, lo cual incluye las variaciones positivas y negativas en la inversión publicitaria neta en Colombia; en la inversión publicitaria neta en el servicio de televisión como parte del total de la inversión publicitaria neta en Colombia; y en la inversión publicitaria neta en el Concesionario, sin que existan garantías, reconocimientos o compensaciones a favor del Concesionario y a cargo de la Comisión Nacional de Televisión por las variaciones en los ingresos del Concesionario derivadas del comportamiento de la pauta publicitaria, independientemente de las causas que den origen a tales variaciones”.

Existe otra lista de riesgos sobre las cuales las firmas de banca de inversión recomendaban que quedara claro que corrían por cuenta del concesionario: variaciones del mercado de contenidos para televisión, tasa de cambio del peso colombiano, inflación, precios de insumos, equipos o mano de obra, condiciones de financiación, rentabilidad del negocio, normatividad tributaria, regulación de la CNTV.

Los parámetros de riesgo utilizados por la banca de inversión, y por lo tanto la remuneración al capital reconocida en el modelo de valoración de las licencias, eran concordantes con ese esquema de distribución de riesgos.

Esa cláusula no se incluyó en el otrosí de los contratos firmados con RCN y Caracol. Sin embargo, sobre ese estudio se sustenta ahora la CNTV para proponer que los operadores del tercer canal los asuman plenamente. (ver página VI del borrador del pliego de condiciones).

c) El tema del contenido de la programación no le había preocupado nunca a la CNTV. Ahora está mostrando un súbito interés en garantizar programación infantil, de opinión, y programación de producción nacional, hasta el punto de que ellos se constituyen en aspectos determinantes de la adjudicación. (ver capítulo VII del pliego de condiciones).

Podemos concluir que los astros (entendiendo por tales el Congresoy la CNTV) se han alineado para favorecer a los actuales canales. No hemos oído al Gobierno para saber qué piensa de todo ello. El gran perdedor es el televidente.

2 comentarios:

doppiafila dijo...

Hola Francisco, mi opinión es que la "telenovela" del tercer canal solo se entiende si se analiza el "telón de fondo": las elecciones presidenciales del 2010. Al Gobierno le conviene que todos los medios (los canales actuales, pero también los otros medios que quieren nacerse con el tercero) no quieran irritarlo por temor a represálias - y una licitación eterna es la herramienta perfecta....
Saludos, Doppiafila

Tercer Canal dijo...

estoy de acuerdo que todo este proceso esta favoreciendo a los canales actuales que no quieren compartir su torta. Ojalá tanta espera sea para algo y no en vano y el proceso sea transparente porque po lo pronto se estan moviendo las fichas para que uno adjudicatario se quede con el tercer canal