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sábado, 10 de octubre de 2009

Colombia: atrasada en Tecnologías de Información y Comunicación

Fuente: elaborado con las cifras del informe de Desarrollo de las Tecnologías de Información


Colombia está atrasada relativamente en la utilización de tecnologías de información y comunicación. El costo de estos servicios para los usuarios es una de las razones.


He estado leyendo el Informe de Desarrollo de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), publicado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). Se encuentra allí información interesante sobre el estado de avance y adopción de estas tecnologías en el mundo, así como sobre el precio de ellas. Obviamente, busqué la información sobre Colombia.

En el índice de desarrollo mundial de TICs (página 22 de informe) Colombia está en el 2007 en el puesto 70 a nivel mundial. En 5 años subimos dos puestos. Al compararnos con otros países de Latinomérica, encontramos que estamos por debajo de Argentina (47), Chile (48), Uruguay (49), Brasil (60), Panamá (61), Costa Rica (66) e incluso Venezuela (67), aun cuando por encima de México (75), Perú (75) y Ecuador (82). Este indicador es un índice compuesto de la medición de acceso, de la utilización, y de las habilidades necesarias para el uso de estas tecnologías.

Es indudable que la difusión en la utilización de las TIC influye de una manera importante el costo de acceso a estos servicios. En años anteriores estos índices de desarrollo tecnológico incluían el costo para los usuarios de los servicios asociados: telefonía fija, telefonía móvil e internet de banda ancha. Esta vez ese factor no está incluido en el índice (¿será por eso que mostramos un ligero progreso?), pero de todas maneras la UIC calcula el costo de una canasta de servicios de comunicaciones para el año 2008 (pag 56). Esa canasta mide el costo en los diferentes países de tres componentes:

- Componente de telefonía fija. Precio de de suscripción y de realización de 30 llamadas locales de tres minutos.
- Componente de telefonía móvil. Precio de 25 llamadas salientes por mes (a la misma red, a otras redes y a líneas fijas), más el envío de 30 mensajes de texto.
- Componente de internet de banda ancha. Suscripción mensual a un plan de banca ancha.

Los resultados de los costos de esta canasta no son nada halagadores para Colombia. (ver gráfico adjunto. Marque sobre él para verlo más nítidamente). En términos de su costo, Colombia ocupa el puesto 85 a nivel mundial, nuevamente por debajo de muchos países latinoamericanos. Con relación a la proporción del ingreso per capita, el costo para un colombiano de una llamada de teléfono fijo es seis superior a la de un residente en los Estados Unidos, una de telefonía móvilde 9 veces superior, y una conexión de banca ancha es 33 superior.

La ausencia de competencia suficiente en la provisión de estos servicios es uno de los factores explicativos de esta situación. La expedición de licencias de uso se ha determinado, no buscando la disminución de los precios para los consumidores, sino la maximización de ingresos fiscales para el gobierno o para la entidad encargada de la concesión (caso semejante al que hemos comentado en repetidas ocasiones, sobre los canales de televisión). Obviamente, estas licencias tienen más valor para las firmas monopólicas u oligopólicas. Todo ello se traduce en tarifas más altas para los usuarios.

La revista The Economist publicó hace dos semanas un interesante informe sobre el papel que está jugando la telefonía celular en la generación de ingresos para los sectores más pobres de la población en países en desarrollo. Cita un reciente estudio del Banco Mundial, en el que se afirma que un incremento de 10 teléfonos por cada 100 habitantes puedes aumentar el crecimiento económico en 0,8%. Existe suficiente información anecdótica sobre los usos que las comunidades le pueden dar a esta tecnología. Por ejemplo, el profesor Robert Jensen, de la Universidad de Harvard, señaló en un artículo publicado en Agosto del 2007 (1) , el caso de los pescadores de Kerala, en India. Antes de la adopción de esta tecnología, la falta de información se traducía en que una vez llegado al puerto, se enfrentaban a un mercado de compradores: no tenían ninguna capacidad de negociación. Debían botar la cuarta parte de su pesca. Cuando comenzaron a disponer de teléfonos móviles, podían negociar en alta mar el precio, organizando verdaderas subastas entre los posibles compradores. El porcentaje de pesca desperdiciada se eliminó y se creó un mercado eficiente regido por el principio del mismo precio en los diferentes puertos. El informe de The Economist cita el caso de agricultores africanos que reciben asistencia técnica a través de su teléfono móvil.

Uno pensaría que dados estos antecedentes, las autoridades públicas colombianas deberían estimular la utilización de la telefonía celular en los sectores más pobres. Sin embargo, mientras que la gran mayoría de productos gravados tienen un IVA del 16%, la telefonía celular lo tiene del 20%. El gasto que se financia con el 4% adicional que se cobra a la telefonía celular se destina a financiar el deporte.

Sin negar la importancia que pueda tener el deporte y su estímulo con cargo a recursos públicos, en este caso la fuente de esa financiación no tiene ningún sentido económico. Si la sociedad quiere apoyar el deporte, que lo haga con los recursos generales del presupuesto nacional, compitiendo con otros usos posibles, sin generar distorsiones que afectan el crecimiento económico y el bienestar de la población, especialmente de los más pobres. El que ese impuesto se mantenga solo nos demuestra que en muchas ocasiones los beneficios particulares de grupos de interés terminan sobreponiéndose sobre la conveniencia colectiva.

Si Colombia quiere avanzar en la utilización y difusión de nuevas tecnologías deberá dar pasos importantes, promoviendo la competencia entre las empresas que proveen los servicios y eliminando distorsiones tributarias como la del IVA a la telefonía celular.

(1)The Digital Provide: Information (Technology), Market Performance, And Welfare In The South East Fisheries Sector. Quaterly Journal of Economics, vol CXXII, issue 3. Agosto de 2007. Los lectores interesados lo pueden conseguir aquí.

4 comentarios:

José Julián dijo...

Es una vergüenza que en nuestro país se tenga un costo tan elevado en los servicios de telecomunicaciones, en especial el servicio de internet que ha mostrado un incremento tan alto (46.4% en 2008 con respecto a 2007). Ya es hora de poner en cintura a las empresas prestadoras de éstos, afortunadamente se ha logrado eliminar el monopolio de hace algunos años pero aún hay mucho camino por recorrer.
José Julián González

Anónimo dijo...

Es exelente y muy importante que hagamos éste tipo de análisis y así poder mostrarle a las personas que ignoran estos temas hacercelos saber, pues simpre pecamos es por pura ignornacia.

doppiafila dijo...

Interesante. Solo 3 paises en America Latina mejoran sus posiciones entre 2002 y 2007, y Colombia es uno de ellos (junto a Venezuela y Ecuador, ambos vecinos!). Otro logro de la seguridad democrática? Es posible...
Saludos, Paolo

Stella Rodríguez Avendaño dijo...

Nada mas acertado que asimilar el caso de las TICs con lo de la televisión, más ahora que se está negociando el tercer canal y han entrado todos en un limbo jurídico y económico por lo que debe ganar el gobierno y por la propiedad de los extranjeros, más no por lo que les va a aportar a los usuarios. La concentración de las TICs en los oligopolios tanto nacionales como transnacionales y la poca competencia por los escasos actores (tanto por las caras licencias como por la legislación) nunca permitirán una real democratización del acceso a las TICs.