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sábado, 17 de octubre de 2009

Crecimiento económico ¿Cómo vamos?

Fuente: Dane
Las cifras sobre crecimiento económico publicadas por el DANE no permiten ser optimistas
Los datos recientemente publicados por el DANE sobre el comportamiento de la actividad económica indican un crecimiento anualizado en el segundo trimestre del año del 2,7%. Recordemos que en este blog estamos calculando estos crecimientos con la metodología utilizada en muchos otros países, entre ellos Estados Unidos, que se basa en convertir la tasa registrada en el trimestre en su equivalente anual: es decir, se trata de calcular cuánto crecería la economía en un año si la dinámica observada en el trimestre se mantuviera (hemos explicado este punto en dos anteriores entrada, ver aquí y aquí).

Normalmente, el DANE, y ello es absolutamente normal en cualquier institución que produzca estadísticas sobre las cuentas nacionales, revisa sus cálculos periódicamente. Con relación a las cifras publicadas en el trimestre anterior, se encuentran varias cosas interesantes:

a) La caída en el cuarto trimestre del año anterior fue superior a lo anteriormente calculado: mientras el primer cálculo (Hecho en marzo) el Dane estimaba una caída del 1% con relación al trimestre anterior, 4,1% equivalente anual (e.a) en la revisión de Julio pasó a ser del 1,4% ( 5,6% e.a ), el dato recién publicado lo estima en el 1,5% (5,86 e.a.)

b) El Ministro de Hacienda ha señalado repetidamente que no ha habido recesión en Colombia, en la medida en que no se ha presentado una caída en el PIB durante dos trimestres consecutivos. En anterior entrada señalamos que esa definición de recesión no es la utilizada en los círculos académicos, como lo atestigua el National Bureau of Economic Research (ver aquí). Pero aún conservando la definición utilizada por el Ministro (caída del PIB en dos trimestres consecutivos con relación al trimestre anterior), los nuevos datos del DANE permitirían constatar que sí hubo recesión: tanto en el tercero como en el cuarto trimestre de 2008 se presentó una caída con relación al trimestre anterior. Si se analizara como se ha hecho tradicionalmente en Colombia, comparando el dato de cada trimestre con el mismo del año anterior, habríamos tenido tres trimestres consecutivos de caída: último del 2008 y dos primeros del 2009.

Al analizar la caída del PIB desde el punto de vista de los componentes de la demanda se encuentra lo siguiente:

• La inversión ha jalonado la caída: entre Septiembre de 2008 y Junio de 2009 ha disminuido en un 9%. Es posible que tanto la revaluación como los incentivos tributarios a la adquisición de activos fijos hayan incidido en una sobreinversión por parte de los empresarios en la época anterior. Frente a las dudas sobre la sostenibilidad en el tiempo de ambas situaciones, los empresarios optaron por anticipar sus inversiones.

• El consumo ha caído un 0,8%. En ello ha incidido el aumento del desempleo, así como el deterioro en la confianza de los consumidores.

• A pesar del aumento en el déficit fiscal a que hemos hecho referencia en entradas anteriores, el consumo público ha sido procíclico (es decir, ha profundizado la caída en la actividad económica) en esta coyuntura. El nivel en el segundo trimestre del 2009 era 0,9% inferior al del segundo trimestre del 2008. El nivel de detalle con se cuenta en estos momentos a partir de los datos del DANE, impide conocer si ello es efecto de las finanzas nacionales o de las territoriales.

• Las caídas en el consumo y en la inversión hicieron que las importaciones disminuyeran en el periodo analizado un 11%. Este fenómeno es positivo para las cuentas de producción colombianas: es menor la demanda satisfecha por proveedores extranjeros. Las exportaciones, a su vez cayeron un 12%. Gracias a la caída de las importaciones, el efecto total del comercio exterior terminó siendo positivo
.
El comportamiento del consumo, de la inversión, de las exportaciones y del gasto público no permiten el optimismo: no está claro todavía de dónde podrá agarrarse la economía para una recuperación sólida.

4 comentarios:

Geraldina Grande dijo...

Las cifras publicados reflejan que la economía colombiana aún se encuentra sorteando el impacto de la crisis, al igual que la gran mayoría de países latinoamericanos y del resto de mundo. Pero a partir del artículo se puede preguntar cuál ha sido entonces el papel de los paquetes de incentivos de todo tipo que aun llevado acabo los gobiernos,¿no han dado los resultados esperados?, ¿qué es lo que ha fallado?

Jose Laguado dijo...

Las publicaciones de las estadísticas y/o reportes de las entidades gubernamentales pueden ser confusas mas cuando las cifras "se acomodan" para presentar hechos favorables cuando en realidad es todo lo contrario. La crisis financiera ha impactado unos sectores más que otros, incluso a algunos países más que otros; Colombia, por sus características macroeconómicas, no debe ser la excepción y en definitiva si hemos vivido caída en el crecimiento económico y en la demanda.

Diego Fernando dijo...

El punto que más inquieta es como hará Colombia para sostener una política contra-cíclica ante el riesgo de una prolongada recesión (tal como lo expone el FMI en su informe World Economic Outlook October 2009 - Sustaining the Recovery) si en parte esta ha estado vinculada con el acceso a mayor financiamiento. ¿Que pasará si el elevado nivel de endeudamiento público y la necesidad de mantener la deuda pública en un sendero sostenible no permiten mantener en el tiempo el esfuerzo contra-cíclico por el lado del gasto?. Vale la pena revisar que experiencias dejará la actual recesión y que nuevos mecanismos institucionales deben ser diseñados para soportar situaciones futuras. ¿seguiremos dependiendo sólo de nuestra capacidad de endeudamiento?

Stella Rodríguez Avendaño dijo...

Como lo expresa el último editorial del diario Portafolio, nuestro crecimiento y salida de la crisis que lo afecta se puede bien definir como "incertidumbre": así el Ministro que nos importa para este caso diga lo contrario, los análisis independientes nos aseguran que seguimos en recesión a diferencia de otras naciones. Aunque he sabido que en muchos de estos casos se debe a incentivos al consumo "como en USA con los autos", no sostenibles en el tiempo. El incremento de los roces con Venezuela, la incertidumbre política presidencial y el "choque de trenes" entre instituciones solo empeora cualquier intento de vislumbrar un camino y futuro claro de nuestra economía.